En muchas ocasiones las películas basadas en hechos reales, suele causar mucha controversia en el sentido si se respeta los hechos verídicos de manera adecuada y no insertar alguna ficción de por medio por más que se quiera contar de una forma más cinematográfica. Este es el caso de el hecho más escandaloso de filtraciones del gobierno en la historia del Reino Unido donde una joven intérprete descubre una de los hechos de corrupción e ilegalidad que desataron la guerra en Irak en el año 2003.
Katharine Gun trabajaba como intérprete del mandarín en el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico (el GCHQ), una de las ramas de los servicios de inteligencia en el Reino Unido, cuando en 2003 decidió hacer llegar a la prensa un 'e-mail' que habían recibido los empleados de uno de sus superiores. El correo explicaba las intenciones de Estados Unidos de someter a espionaje los despachos en la ONU de seis países a fin de obtener información que permitiera presionarlos para que votaran a su favor en el Consejo de Seguridad respecto a la invasión de Irak. E impelía a los trabajadores del GCHQ a colaborar en la tarea. Una vez que ella decide filtrar este memorándum comienza a ser perseguida por el gobierno y acosada,recibiendo presiones e incluso tildando de traidora, llevándola al punto de tener que hacer sus valores y a su vez demostrar las mentiras de su gobierno.
Nutrida de un elenco de lujo con Keira Knightley, Matt Smith, Matthew Goode y Ralph Fiennes, este hecho real logra el cometido de contar las represiones de una Ley que Margaret Thatcher sacó a la luz en pleno conflicto de la Guerra de Malvinas en relación al crucero Belgrano que fue hundido. El hecho de que la historia de Katherine Gun sea poco conocida entre las audiencias no británicas juega a favor de la tensión que genera la película al reseguir su historia: el proceso de concienciación de la protagonista para filtrar el correo, el suspense hasta que el diario 'The Observer' decide publicarlo y las consecuencias posteriores. El personaje de Katharine resulta especialmente interesante en la primera mitad, cuando se presenta como una ciudadana de a pie que no mantiene ni una militancia política concreta ni unas convicciones morales de especial relevancia. Así, su decisión cobra una especial relevancia, ya que supone un gesto de rebeldía contra esa banalidad del mal que convierte a las personas sin cargos de alta responsabilidad en cómplices por omisión, subordinación o mera inercia del sistema injusto en el que trabajan.
Este filme usa mucho de los elementos del cine de investigación o el cine de periodismo, donde se ve como se trata de comprobar la veracidad de estos documentos filtrados y las distintas fuentes a las que acuden, sumado también a un ambiente político que por momentos inquieta. Una película que debe ser sumada como una de las mejores del año y la dureza que tuvo que vivir la verdadera Katherine Gun ante este hecho que ha revolucionado a toda una nación y al mundo entero, poniendo en jaque la credibilidad de una guerra que se inició de una forma ilegal, como excusa de combatir al terrorismo que en ese momento Saddam Hussein llevaba a cabo.
Escrito por Julian Servin


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