Desde el sábado 9 de noviembre ha comenzado una nueva edición del Festival Internacional de Cine Mar del Plata y que en esta ocasión se homenajea a Jose A.Martinez Suarez y con una concurrencia sumamente superior a la del año pasado donde desde este medio hemos podido comprobar. Para comenzar vamos hablar de las películas que hemos podido ver desde hasta el momento.
Una Vida Oculta
La película más reciente del cada vez más prolífico Terrence Malick comienza con una promesa hecha por dos amantes, seguida por un montaje de imágenes en blanco y negro de la época del nazismo que incluye fragmentos de El triunfo de la voluntad, el polémico y genial documental de Leni Riefenstahl. De esta manera, nos introduce en la historia de Franz y Fani Jägerstätter, quienes viven junto a sus tres hijas en el pequeño pueblo austríaco de Sankt Radegund, cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, y los hombres austríacos eran enrolados automáticamente para pelear del bando de los nazis. Pero Franz se rehúsa, y va a parar a una prisión militar en Berlín. Con la ayuda del director de fotografía Jörg Widmer, camarógrafo de El árbol de la vida, Knight of Cups y otras de sus películas anteriores, Malick logra otro film meditativo de gran belleza visual.
Algo para hablar de esta película es que la historia es dinámica y se puede sentir lo que a veces siente la familia en el pueblo por el destrato por las decisiones de Franz, el director por su lado logra muy buenos planos logrando transmitir lo que quiere sumando a la fotografía con unas panorámicas para sacar esa imagen y ponerla de fondo de pantalla de computadora; James Newton Howard logra un buen soundtrack equivalente a la colaboración que ha hecho en su momento con Hans Zimmer en la trilogía de Batman de Nolan. Lo malo de esta película es que en tres horas y media de cinta, tranquilamente se podría haber recortado entre 30 o 40 minutos de metraje donde solamente se muestra paisaje donde trata de apreciar lo hermoso que es Austria pero al mismo tiempo te corta el ritmo de la película volviéndola innecesariamente lenta y aburrida.
Scattered Night
Esta es la historia de una separación. Pero las directoras no ponen el eje en la pareja que se desarma, sino en sus hijos; en particular, en la mirada inquisitiva y a la vez llena de miedos de la pequeña Sumin. La puesta en escena y el minucioso trabajo de los actores crean una intimidad que revela, sin necesariamente explicitados, las tensiones que atraviesan a cualquier familia. La cámara acompaña de cerca a la curiosa protagonista, cuyo punto de vista cobra cada vez más fuerza a medida que el conflicto crece. Entre las preguntas incómodas de los niños y los silencios cansados de los adultos, la película retrata sin estridencias ese momento en que la cotidianeidad se agrieta y las cosas empiezan a cambiar para siempre. Un divorcio es un pequeño terremoto; aunque suceda en silencio, el resultado es un territorio devastado. Scattered Night explora ese territorio con delicadeza.
La directora Lee Ji Young nos da una película con realidad de una familia que puede ser tranquilamente algo cotidiano o algo conocido en términos de cómo se va desempeñando todo este proceso de tratar una separación y la posición en que los niños de la familia se encuentra en una posición incómoda desde el punto de vista que se lo vea. Logra un muy buen final totalmente libre a la interpretación del espectador con las posibilidades de que sucedió realmente en la conclusión pero algo que le juega encontra es que la película tarda en arrancar ya que tiene unos primeros minutos muy lentos donde se tarda de plantear una situación que debería haber estado presente desde el segundo de película.
The Bloody Child (1996)
Inspirada en un perturbador hecho real –la historia de un marine que al volver de la Guerra del Golfo mató a su esposa y fue encontrado cavando una tumba en medio del desierto–, The Bloody Child es una exploración de las consecuencias devastadoras de la violencia y la alienación. Tinka Menkes interpreta a una de las oficiales que arrestan al asesino, sacudida por la investigación de un acto tan absurdo como enraizado en un trasfondo de horror. Pero esta no es una película policial sino un relato fragmentario en el que las voces de los fantasmas conviven con el retrato casi documental de la cultura militar de los Estados Unidos, y las fronteras entre lo subjetivo y lo real se vuelven cada vez más difusas. The Bloody Child es un espejo roto que refracta la violencia que subyace en el corazón de la sociedad norteamericana.
En esta nueva edición del Festival se va a homenajear la filmografía de Nina Menkes que esta película es un hecho real pero que realmente a pesar de la una historia fuerte, con una dirección muy particular, un sonida e imagines sumando para la interpretación y la metáfora constante dando una película que puede resultar incomprendida o aburrida dependiendo de quien lo entienda y cuando lo entendes te encontras con algo impactante en la manera de dar un mensaje.
Las buenas intenciones (Argentina)

Detrás de su aparente simpleza, la ópera prima de Ana García Blaya esconde muchísimo: como en una buena canción pop (que abundan en esta película), lo que a primera vista pareciera ser algo más bien convencional va revelándose, con el correr de los minutos, como un objeto de enorme belleza, meticuloso y atento a los detalles. García Blaya se mete de lleno en el terreno de lo autobiográfico y narra unos meses en la vida de una familia de los años 90 compuesta por tres hijos (dos mujeres y un varón, entre la niñez y la preadolescencia), una madre y un padre separados y un padrastro. Con la ayuda de películas familiares grabadas en video analógico (algunas recreadas, otras originales) y con personajes difícilmente olvidables y excelentemente bien interpretados (lo de los pequeños Ezequiel Fontenla y Amanda y Carmela Minujín es de antología), García Blaya nos entrega una película de esas en las que nos gustaría vivir.
Esta pelicula argentina es una gran comedia basada en hechos reales de una familia con la problemática que nos muestra esta historia donde con las participaciones especiales de Juan Minujín, Jazmín Stuart, Javier Drolas como los mayores de este elenco pero realmente las estrellas de esta película son los niños pero por lejos Amanda Minujín es la mejor y mostrando un gran futuro en su joven carrera actoral. El filme logra su cometido de entretener hacer reír y concientizar un poco como los niños pueden tomar decisiones o manejarse ante unos padres tan particulares.
Huérfanos de Brooklyn
Jonathan Lethem es uno de los escritores norteamericanos contemporáneos más talentosos, con obras imperdibles como Huérfanos de Brooklyn (1999), La fortaleza de la soledad (2004) y Chronic City (2009). Adaptando él mismo el guión de la primera, Edward Norton produce, dirige y protagoniza –junto a un impresionante elenco– una oscura fábula urbana, en la que interpreta a un detective privado con síndrome de Tourette que debe investigar la desaparición de su mentor, recorriendo todos los rincones de la Nueva York de los años 50, en la que la pobreza y el poder interactúan en un balance sostenido a fuerza de secretos. Conducido por la frágil dureza de su protagonista, el resultado es una película que les da voz a los descastados, mientras reconstruye una época y un género que dialogan de cerca con la más pura esencia del cine: todo un homenaje al noir.
Con un elenco de lujo compuesto por Willem Dafoe, Alec Baldwin, Bruce Willis y Edward Norton que se hace cargo de una increíble actuación siendo el protagonista absoluto de la historia, siendo también director y productor de esta adaptación. Esta película se acomoda fácilmente entre las mejores del año y una película de detectives como pocas veces se ha visto en estos últimos años con giros inesperados y sumando una investigación de paso por paso. Quizás lo negativo es que hay varias escenas que se alargan más de lo normal pero de todas formas es una película disfrutable.
Il Traditore (El Traidor)
La historia de Tommaso Buscetta, uno de los líderes de la Cosa Nostra, tomó una dimensión considerable a mediados de la década del 80, cuando se transformó en el primer arrepentido de la mafia. Fue extraditado de Brasil, donde vivía refugiado de la justicia y, sobre todo, de sus enemigos que, como lo muestra la primera parte del film, regaban las calles con la sangre de los miembros de su familia. Bellocchio cuenta el derrotero de Buscetta puntualizando en el largo juicio y el testimonio que lo puso cara a cara con los acusados, con un placer sagaz por destacar el perfil histriónico de sus protagonistas: gran parte del encanto de Il traditore está en el carácter casi surrealista de escenas en las que estos se insultan y gritan, en una odisea judicial que daría como resultado un fallo en el que se condenaron a más de 300 miembros de la “familia”.
Una buena narración de los hechos que se han dado en uno de los casos de mafia más grandes de Italia y que involucra a la Cosa Nostra, es una película que no decae nunca dejando uno preguntando que de todo fue hecho tal cual y que no, y más teniendo en cuenta que los hechos reales siguieron escribiéndose (por así decirlo) hasta el 2017 que hubo novedades con este caso. Una fotografía muy buena junto con la dirección y las actuaciones hacen que las dos horas y media de película se vuelvan super disfrutables al punto de no darte cuenta que cantidad tiempo lleva el filme.
Escrito por Julian Servin






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