
Cuando una franquicia tiene éxito se busca sacarle todo tipo de jugo posible, este es el caso de la saga de "Rapido y Furioso" que después de su quinta entrega dejó de lado su faceta de carreras callejeras y se convirtió en una especie de "Misión Imposible", perdiendo la identidad que le dio fama en su comienzos. Ahora bien, hubo personajes que conectaron con el espectador como los casos de Luke Hobbs (Dwayne Johnson) y Deckard Shaw(Jason Statham) quien tenía todo para ser el villano final y más importante de la saga cuando hizo su debut en la séptima entrega de la saga pero que después de la tragedia de Paul Walker, está claro que la historia tomó un rumbo diferente para lo que estaba organizado originalmente. Y qué mejor idea que hacer un spin-off de estos dos personajes haciendo team-up y expandiendo aún más el universo de Rapido y Furioso.
Este spin-off se trata sobre un virus mortal que una organización secreta busca utilizar para que el futuro de la raza humana sea mediante una avanzada tecnología mejorando las capacidades de las personas con máquinas e implantes, al punto de llegar a la perfección. Aquí entran en acción los personajes de Hobbs y Shaw que deberán unir fuerzas, dejar de lados sus diferencias y salvar el mundo otra vez. Pero en el camino se encontrarán con problemas del pasado de ambos y donde tendrán que hacer las paces con sus errores del pasado con la finalidad de reconectar con sus respectivas familias.
Creo que a diferencia de otras películas de la saga, este spin-off trata el tema de la familia de una forma más cautivadora de algún modo, se entiende más el pasado de los personajes y parte de eso es el personaje de Vanessa Kirby quien se perfila para estar en grandes franquicias en los próximos años, por otro lado hay que hablar del villano de esta entrega, Brixton quien es interpretado por Idris Elba que está muy bien como antagonista teniendo un conflicto bien en claro con el personaje de Jason Statham y el pasado que los une a los dos. Debo confesar que me sorprenden ciertas apariciones especiales de actores que reconocidos con el fin de ayudar parcialmente a los protagonistas, al igual que era infaltable la aparición de Helen Mirren, repitiendo su papel que vimos en la última entrega de Rápido y Furioso. El filme está bien dirigido, por momentos hay muchas exigencias de guión, no hay mucha historia y trasfondo de hechos, pero se rescata mucho el tercer acto donde creo que tiene la mejor batalla final de la saga de Rapido y Furioso donde hace valer las dos horas de película de puras explosiones, golpes, disparos y acrobacias imposibles arriba de los autos donde se ha visto hasta derribar un avión.
La película deja en claro que no es lo último que veremos de este dúo que pisó bien fuerte y que más allá de que sea la misma fórmula ya gastada en la saga principal de Rapido y Furioso, es algo poquito apenas distinto y se agradece. No está claro si los veremos nuevamente en una segunda entrega de estos dos o en alguna otra entrega de Rápido y Furioso que su novena entrega ya se encuentra en elaboración sin confirmar el regreso de estos personajes, lo que sí está claro es que todavía queda mucho más de explosiones y autos veloces.
Escrito por Julian Servin

No hay comentarios.:
Publicar un comentario