A 10 años de Bastardos Sin Gloria. Una Joya de Quentin Tarantino - La Cassette

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9 de septiembre de 2019

A 10 años de Bastardos Sin Gloria. Una Joya de Quentin Tarantino


Las películas de Quentin Tarantino suelen tener una gran repercusión más que nada por todo lo que el cineasta logra plasmar en pantalla con estilo único. Muchos considerándolo un director de culto que se fue formando a lo largo de los años y que cada vez más personas lo comienzan a descubrir y a valorar como tal. Esta oportunidad aprovechando toda la revolución con su novena película "Había una vez en Hollywood", vamos a hacer hablar de una película que es considerada entre las tres mejores obras de Tarantino: "Bastardos Sin Gloria". Una historia que nos entregó escenas que ya pueden considerarse clásicos del cine y uno de los mejores villanos jamás antes vistos.

El film nos cuenta  el primer año de la ocupación alemana de Francia. El oficial aliado, teniente Aldo Raine, ensambla un equipo de soldados judíos para cometer actos violentos en contra de los nazis, incluyendo la toma de cabelleras. Él y sus hombres unen fuerzas con Bridget von Hammersmark, una actriz alemana y agente encubierto, para derrocar a los líderes del Tercer Reich. Sus destinos convergen con la dueña de teatro Shosanna Dreyfus, quien busca vengar la ejecución de su familia. A todo esto es liderado por el cínico coronel Hans Landa que hará lo posible para destruir a este grupo que va ir en contra de su ejército.


Tarantino se inspiró en un hecho real, de una operación real del ejército estadounidense conocida como la ‘Operación Greenup’. En 1944, la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos, entrenó a tres soldado para enviarlos a sabotear y espiar al enemigo. Dos de ellos, Frederick Mayer y Hans Wynberg, eran judíos exiliados que habían abandonado sus países debido a las amenazas de los nazis. El tercero era un prisionero austriaco llamado Franz Weber, que habías sido un oficial nazi que desertó debido a sus ideas opuestas a la ideología dominante en Alemania. Si bien el tiempo cronológico es algo histórico real, Tarantino juega muy bien con una versión distinta o una línea temporal alterna de cómo debieron ser los hechos para él en su narrativa.

El punto más alto de esta película es su villano siendo uno de los más memorables en la historia del cine, como el Coronel Nazi Hans Landa interpretado por el talentoso actor Christoph Waltz que ya quedó inmortalizado por lo carismático, malvado, cínico y calculador con su personaje en este film. El punto de su actuación es el primer punto de mayor tensión de la película y se da justamente en la escena inicial en la granja, donde a través de los diálogos y los planos de cámara se demuestra el poder y lo imponente que es la presencia de Landa en la historia.


Algo más que hace memorable esta película es la escena del bar donde la tensión entre saber si los soldados infiltrados van a ser descubiertos o no es sumamente inquietante y bueno, una conclusión de ese momento al mejor estilo Tarantino. Quizás lo que algunas están más en desacuerdo es sobre la escena del cine donde la presencia de Hitler suele ser como la vuelta de tuerca innecesaria para el momento. Lo que sí está claro que este film es ya prácticamente un clásico como la mayoría de las películas de Tarantino, una película para verla reiteradas veces.


Escrito por Julian Servin 

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