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| Foto: 0223. |
Alvarado salió a jugar el partido con mucha intensidad, buscando atacar con pases cortos y de manera horizontal con los avances de Francisco Molina y Julián Bonetto pero no logró ser preciso dentro del área del arquero Nicolás Carrizo. Por otro lado, San Jorge buscó lastimar al equipo de Giganti mediante contraataques que fueron detenidos por los defensores.
Recién a los dos minutos y medio de juego, el defensor central visitante Rolando Serrano cortó un ataque de Bonetto por el sector derecho y fue el primer amonestado del partido. Cinco minutos después, tras una falta sobre Rodrigo Depetris, Franklin decidió amonestar a David Valdez, el otro central del equipo tucumano, que a los 24’ fue expulsado por doble amarilla luego de que obstruyera el ataque del mismo Depetris y a partir de ahí comenzó el enojo de los jugadores de San Jorge que se empezaban a sentir perjudicados. En medio de este tumulto, el árbitro amonestó también al arquero Carrizo y a su delantero Peralta.
Gracias a esta superioridad numérica, Alvarado logró su situación mas clara a los 38 minutos, con un pase de Depetris a Emiliano López, que se la dejó a Emanuel Urquiza y mano a mano con el arquero definió desviado hacia el palo izquierdo del arquero.
En el primer minuto de descuento, de cuatro adicionados, Depetris comenzó la jugada en la mitad de la cancha, metió un gran pase para Molina que definió al cuerpo del arquero y en el rebote remató Emiliano ‘’el Colo’’ López para poner el único tanto del partido para el Torito.
Después de ahí, los jugadores de San Jorge le fueron a recriminar un offside inexistente de López y el árbitro Franklin expulsó al lateral Guardia por una queja desmedida y también amonestó a Tapia.
Ya en el entretiempo se rumoreaba que San Jorge no iba a salir al campo de juego para el complemento por este enojo. Sin embargo, decidieron presentarse incluso con la variante de Nuñez por Zambrana, aunque esto duró solo cinco minutos ya que a los 5’ del segundo tiempo los jugadores decidieron sentarse en el campo de juego a modo de protesta. El plantel marplatense tuvo la actitud de pedirles que siguieran jugando pero finalmente la decisión del Expreso tucumano fue irreversible, por lo que Adrián Franklin se tomó cinco minutos para dar por consumado el encuentro y decretar el tan ansiado ascenso de Alvarado a la segunda división del fútbol argentino, luego de que se le negará en dos oportunidades: en 1992 ante Arsenal de Sarandí definiendo como local y en la reestructuración de 1996 frente a Aldosivi.
El Torito de Matadero culminó este gran torneo con muy buenos números ya que finalizó invicto como local (10 PG, 6 PE) y en total disputó 33 partidos, de los cuales ganó 16, empató 12 y perdió 5, con 45 goles a favor y 30 en contra.
Escrito por: Luis Tedesco.

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